Reglas de Oro y precauciones que has de tomar antes de dejar un iPad, iPhone o iPod Touch a niños o jóvenes

Leo en elmundo.es un decálogo que la Policia Nacional ha hecho público para evitar el mal uso de los nuevos dispositivos que estas Navidades sus Majestades de Oriente y el mágico Santa Claus (según el caso) han dejado a millones de niños en el mundo. No hay duda que la tableta ha sido el regalo estrella, y siguiendo la costumbre del mercado hasta ahora, la gran mayoría han sido iPads cuyo modelo iPad Mini por tan solo 329€ se ha convertido en uno de los objetos de deseo de muchos jóvenes y niños no solo de España sino del mundo.

Pero hay que tener una cosa muy clara: nuestro dispositivo es una puerta abierta a contenidos que no tienen por qué estar al alcance de niños o jóvenes. De igual forma, tampoco es agradable encontrarnos de pronto con una serie de cargos en nuestra tarjeta de crédito que no sepamos de dónde proceden por no haber configurado apropiadamente el dispositivo. Es responsabilidad de los padres saber qué ponemos en manos de nuestros hijos, saber manejarlo y cómo evitar sorpresas desagradables. Aquí vamos a dar las claves y qué hay que hacer para estar seguros al máximo.

Aprenda a manejarlo y supervise

Parece una tontería, pero NADIE debería dejar nada a su hijo sin haber aprendido a manejarlo previamente. No estamos diciendo que sea usted un experto, pero en la supervisión hay una parte importante del manejo del dispositivo. Es usted quien ha de determinar qué puede o no ver el niño, es usted quien instalará las apps. Instálelas y úselas antes de dárselas a su hijo y compruebe que son apropiadas para él. Asegúrese que el contenido de la misma es acorde con sus creencias, valores, pensamientos… casos flagrantes como la inclusión de banners en apps gratuitas (que los niños pulsarán sin saber a qué dan, crearán beneficios y les sacarán de la app) son cosas que debe usted evitar, entre muchas otras. Valore si la app aporta algo realmente importante a su hijo y que sea sencilla de manejar. Si la ve un poco compleja pero interesante, hará bien en sentarse con él y enseñarle: será algo que agradecerán profundamente en ese momento de compartir.

Controles parentales y restricciones

Pero como es lógico, los padres no podemos estar continuamente pendientes de los niños. Y hay que evitar casos flagrantes como la famosa app Smurfs Village que basa su negocio en vender elementos que ayudan en la construcción de nuestro escenario o incluso el famosísimo Temple Run (que acaba de lanzar su segunda parte) que tiene compras integradas para adquirir más gemas con que comprar elementos para usar en el juego. Y llegar a comprar esos elementos no es tan difícil, a pesar de las advertencias escritas que lógicamente ningún niño se parará a leer (muchos porque ni saben leer aun). Por eso Apple carga todos sus dispositivos de una sección de obligada visita para todos los padres: Restricciones.

Restricciones #1

Si accedemos a Ajustes en nuestro iPhone, iPad o iPod Touch, luego pulsamos en General y allí buscamos una opción que se llama Restricciones y que figura a No. Pulsamos en ella y vemos arriba del todo: Activar restricciones. Pulsamos y nos pedirá dos veces un código de cuatro números. Busque uno que le sea fácil de recordar y que sus hijos no tengan oportunidad de saber (si lo olvida deberá restaurar el dispositivo a su estado de fábrica para poder volver a acceder a esta sección).

Una vez hemos activado las restricciones tenemos varias secciones. La primera nos permite decir a qué aplicaciones queremos que se pueda acceder. De esta forma podemos evitar que al niño le aparezcan en pantalla algunas aplicaciones del sistema como: Safari (el navegador web), la cámara de fotos, el icono para llamadas Facetime (que si se desactiva no permitirá que este dispositivo pueda usarse para hacer llamadas Facetime ni recibirlas), la tienda de música y películas iTunes Store, la tienda de libros iBookstore (que se encuentra dentro de la app iBooks), la propia App Store, el borrado de apps (muy útil para evitar que el niño borre lo que no debe), el uso de Siri (si nuestro dispositivo lo soporta) y que Siri sea capaz de entender lenguaje explícito y no lo acepte en sus diálogos.

El siguiente conjunto de opciones nos permite controlar los contenidos que serán visualizados, aunque está más enfocado a las películas, música, apps, libros y demás contenidos que podemos comprar en las tiendas de Apple. Estas restricciones impedirán que el niño pueda ver cualquier contenido que no cumpla con la clasificación de edad que le hemos dado. Imaginen que tenemos en nuestro teléfono el magnífico Infinity Blade (para mayores de 13) y también juegos infantiles. Activada la restricción, el sistema no permitirá que se juegue al primero, pues todas las apps de la App Store tienen una clasificación por edades dentro de la misma.

Restricciones #2

Las dos últimas opciones son las más importantes de todas las que manejaremos. La primera es Compras Integradas y nos permite activar a desactivar esta función. Si lo quitamos y nuestro hijo accede a comprar cualquier elemento dentro de una app, directamente no podrá. El sistema dará un error informando que las compras están desactivas y tendremos la garantía que jamás el niño comprará nada que no deba. La segunda es solicitar contraseña que está puesto por defecto en 15 minutos. Esto quiere decir que si metemos nuestra clave de la App Store para compra, el sistema la recordará durante ese periodo y no volverá pedirla, permitiendo la compra de contenido sin nuestra aprobación. Esto es muy peligroso, por lo que si elegimos Inmediatamente, tendremos la garantía que jamás se podrá acceder a ninguna compra en el dispositivo sin pedirnos nuestra clave correspondiente.

Debajo de esto tenemos la configuración de privacidad. Esta nos permite controlar los accesos a cualquier información que proceda de nuestras apps del sistema. Podemos controlar que aplicaciones podrán acceder a los diferentes servicios para localización del dispositivo, acceso a los contactos, calendarios, recordatorios, a las fotos del dispositivo, a compartir por Bluetooth o aquellas pueden publicar algo en Twitter, Facebook o Sina Weibo (la red social China también integrada en iOS). De igual forma podemos bloquear para que ninguna nueva app que quiera acceder a cualquiera de estas opciones lo haga y ni siquiera preguntará. Solo necesitamos pulsar en una de estas y nos aparecerá una lista de todas las apps instaladas en el sistema que hacen uso de estos datos o acceden a ellos y nos permitirá activar o desactivar cuál queremos y cuál no. De esta forma, por ejemplo, podemos evitar que el juego que usa nuestro hijo publique puntuaciones de juego en nuestro perfil de red social (le hubiera sido muy útil a algún que otro político) o que la app de Twitter pueda hacer fotos y subirlas sin que lo hagamos nosotros (le hubiera sido útil a algún que otro futbolista).

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La siguiente opción es Permitir cambios. Podemos bloquear, bastante recomendable, para que no se pueda acceder a la configuración o borrado de cuentas de correo, calendarios, configuración de iCloud… y por lógica que no se pueda borrar ningún contenido de estos. De igual forma podemos bloquear el acceso a la búsqueda de amigos con la app de Apple o incluso que el niño no pueda subir el volumen del dispositivo más allá de donde nosotros lo pongamos antes de activar esta restricción. Muy útil cuando vamos a un restaurante para no tener que estar pidiendo al niño que baje el volumen continuamente.

Por último, tenemos dos restricciones asociadas a Game Center, la red social de juegos integrada en todos los iOS. Hay muchos juegos que usan esta red, pero tal vez no queramos que nuestros hijos puedan configurarla añadiendo amigos a nuestro usuario o, por ejemplo, que puedan acceder a juegos multijugador en línea.

Como podemos ver, tenemos un buen número de opciones en nuestras manos para controlar qué puede o no tocar nuestro hijo que aseguran a qué puede acceder o a qué no, sin llevarnos sobresaltos de ningún tipo.

Privacidad

Fuera de estas restricciones, tampoco viene mal que echemos un vistazo a dos opciones más de Ajustes: Privacidad y Notificaciones. En ellas podremos decir qué apps de las instaladas pueden acceder a los datos de nuestro dispositivo y cuáles tiene posibilidad de enviarnos notificaciones. Es costumbre que muchos juegos últimamente pidan enviar notificaciones para usarlas como publicidad de nuevas actualizaciones, o incluso decirnos que hace mucho que no jugamos y nos echan de menos. Este tipo de cosas molestan bastante por lo que siempre es bueno restringir las notificaciones a las apps que realmente van a hacer uso de estas notificaciones.

Sentido común

Pero más importante que todo esto que hemos explicado es nuestro sentido común. Si utilizamos este, pocas veces fallaremos. Es importante que sepamos qué le damos a nuestro hijo, qué apps usa e incluso motivarlo con nuevas apps que puedan aparecer instaladas cuando haga algo bien como premio. Si usamos las restricciones y controlamos los contenidos, nuestro hijo sacará el mayor provecho de lo que pueda hacer con su reproductor o tableta. Incluso cuando nos pida nuestro teléfono para jugar en un restaurante o en el coche, sabremos que no hará nada malo en nuestros datos, contenidos ni accederá a nada que no deba. Podemos tener todas las restricciones pre-configuradas y desactivadas. Accedemos, activamos las restricciones, ponemos la clave y listo. Ya estamos seguros que no va a hacer ninguna trastada.

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Y otra cosa que no hemos de olvidar es que este nuevo dispositivo es una cosa más que podrá aportarle grandes cosas, pero que habremos de controlar el tiempo que pasa con él y que tenga otras actividades aparte pues nada en exceso es bueno. Pero querer negar el acceso a las nuevas tecnologías a las nuevas generaciones que vienen con una sed increíble de las mismas, por el mero hecho que nosotros mismos no las entendemos, es algo verdaderamente triste que nos priva de dar a nuestros hijos la oportunidad y el primer paso hacia lo que serán sus herramientas del futuro. No por nada el 80% de las profesiones que tendrán nuestros hijos el día de mañana, a día de hoy no existen. No se dejen engañar, la tecnología forma parte de nuestras vidas y cada vez lo hará más mientras pase el tiempo. El niño, joven o persona que no esté familiarizado con las mismas, estará en verdadera desventaja productiva, laboral e incluso social con respecto a otros. Y esto no es una opinión: es un hecho.

About the author  ⁄ Julio César Fernández Muñoz

Analista tecnológico y emprendedor. Experto en desarrollo, redes sociales y tecnología. Consultor de negocio y aplicaciones. Blogger, redactor, actor de doblaje, locutor, ingeniero de sonido y vídeo... CTO de Gabhel Studios.

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