Tecnología, Apple, cine, música, opinión… el blog de Julio César Fernández
La tecnología da pasos increíbles y descubre nuevos métodos de inmersión para que podamos vivir experiencias cada más reales y personales allá donde vayamos. La penetración del 3D en cine es evidente, pero hasta ahora la inmersión del sonido siempre estaba basada en la colocación de altavoces detrás nuestra o a los lados para conseguir un efecto envolvente que nos situara en el foco de la película. Pero eso ha sido porque comercialmente a las marcas les ha interesado, porque existen otros métodos que consiguen el mismo o mejor resultado de una manera más sencilla.
Un argentino llamado Hugo Zucarrelli inventó, allá por el año 1.980, una técnica de procesamiento de sonido binaural (inmersión desde dos canales) por el que, grabando un sonido con dos micrófonos omnidireccionales (que graban en todas direcciones) colocados en los oídos de un dummy (como el que tenéis a la derecha), siendo uno para cada oído, y recombinados con un algoritmo llamado Cetera, se produce un sonido final en una sola fuente, que ha de ser oída con auriculares para comprobar la inmersión.
Este sistema, que como he comentado tiene tiempo, fue utilizado en la grabación del album “Final Cut” del mítico grupo Pink Floyd. Al final, tenemos un sistema de inmersión real que simula las frecuencias auditivas que el cerebro es capaz de procesar y que hace que este sepa de dónde procede el sonido exactamente. Algo que realmente funciona, y no la cantidad de algoritmos estúpidos que nos han querido colar las marcas año tras año y que no conseguían ningún tipo de efecto, como el SRS por citar algún ejemplo.
El sonido, que en su momento fue con calidad binaural (no confundir con estéreo), ha ido evolucionando hacia la holofonía, pero no ha tenido repercusión comercial por el hecho de necesitar la existencia de auriculares para poder oír el efecto y que las marcas no han querido aportar ni pagar patentes a su inventor. Sin embargo, el señor Zucarrelli ya ha llevado su invento más allá y ha diseñado unos altavoces holofónicos que consiguen el mismo efecto de inmersión con sólo dos altavoces frontales, pero lo sencillo del método y su poco coste, han hecho que las casas que trabajan ahora mismo con sistemas de sonido 5.1 y derivados no se interesen por él y lo obvien completamente.
Aquí tenéis una demo de sonido binaural (algoritmo más antiguo) de una pelado virtual en una barbería. Debéis oírlo con auriculares, en un entorno a ser posible silencioso (aunque tampoco es necesario del todo) y si cerráis los ojos podréis experimentar totalmente el efecto y las indicaciones que nos dan, como cuando nos ponen una bolsa en la cabeza. Sencillamente espectacular.
Si queréis oír más demos e informaros más del asunto, podéis visitar la web oficial y ver la sección de ejemplos de sonido, donde hay algunas demostraciones realmente espectaculares, y con algoritmos más actuales de holofonía.
Web oficial: Acoustic Integrity
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